viernes, 27 de octubre de 2017

Poe

Finalmente llegó el mes de noviembre, ese que detesto más de todo el año. Es un mes gris, húmedo, los árboles han casi perdido todas sus hojas y no pasa nada… absolutamente nada. Es ese mes que solo espero que pase para pronto recibir navidad.
Pero este año el mes de noviembre quiso vengarse de mí y trae consigo un buen catarro. Como lo había escrito antes, en la entrada de Orgullo y prejuicio, yo siento que me muero cada vez que me enfermo. Los síntomas comenzaron a presentarse desde ayer, pero hoy en la mañana fue peor. Es conocido de todos que lo mejor a hacer en estos casos es guardar descanso. Chistositos… como si uno no tuviera que trabajar, así que mi único descanso fue una hora de lectura en la comodidad de la cama.
Como no tenía previsto enfermarme, tomé mi lectura en curso: Historias Extraordinarias de Edgar Allan Poe. Pero este libro no me ayudó mucho a mi reposo, porque no sé si todos lo sepan (yo no lo sabía antes de leerlo), Historias extraordinarias no son “cuentos” de horror/misterio sino historias complicadas dónde se necesita analizar los hechos. De hecho mientras leía The Unparalleled Adventure of One Hans Pfaall, me perdí entre sus explicaciones de senos y senos inversos, que pensé: “es una historia para ingenieros”. ¡JA! Supuestamente soy una.
A lo que quiero llegar es que leer a Poe, cuando tu cerebro funciona a la mitad, (ok, también cuando funciona completamente) es difícil. Así que esta mañana cuando comencé a leer Un descenso al Maelström, lleno de frases rebuscadas solo quería decir: ¡No Edgar, no me hagas esto! Es cierto que me da un poco de vergüenza admitirlo, porque Edgar Allan Poe es de las lecturas obligadas en la escuela, pero a mí me está costando leerlo, enferma o no. 


Sé que terminaré el libro, que hay historias que me gustaron mucho (como Mlle M, Los crímenes de la calle Morgue y El escarabajo de oro) y otras que me han costado terminarlas; que aun así tengo ganas de leer otras historias de Edgar Allan Poe, conocer al mítico Cuervo, Berenice o El Pozo y el péndulo. Pero no en un futuro próximo.
Pero por ahora, mientras agonizo, me gustaría una lectura reconfortante, con sabor a paz y amor. Como una sopita de mamá. 


Nos seguimos leyendo (si no muero antes).

Histoires extraordinaires
Edgar Allan Poe
Ed. La Bibliothèque du Collectionneur
415pp

Idioma original : inglés

Historias :
  • Double assassinat dans la rue Morgue (1841)
  • La Lettre volée (1845)
  • Le Scarabée d'or (1843)
  • Le Canard au ballon (1844)
  • Aventure sans pareille d'un certain Hans Pfaall (1839)
  • Manuscrit trouvé dans une bouteille (1833)
  • Une descente dans le Maelstrom (1841)
  • La Vérité sur le cas de M. Valdemar (1845)
  • Révélation magnétique (1844)
  • Souvenirs de M. Auguste Bedloe (1844)
  • Morella (1835)
  • Ligeia (1838)
  • Metzengerstein (1832)

Pinturas:
Ramon Casas, Jeune Décadente (1899), Musée Montserrat
Gabriel FERRIER, Femme au lit, lisant le journal

2 comentarios:

En la búsqueda del tiempo perdido, o solo perdiendo el tiempo. Enamorada de los libros y los sueños que nos hacen vivir.

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really liked it
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