La Odisea de Ana

 Después de mi post de por qué leer clásicos, estaba súper motivada por leer La Ilíada de Homero… y lo logré. Preparé todo: páginas de Wikipedia y reportajes de Arte. Estaba tan motivada que hasta metí a Irene y a Mr J en este viaje. Le compré varios libros sobre mitología griega y sobre La Odisea a Irene. Vi las películas disponibles, La guerra de Troya y hasta La Odisea de Nolan con Mr J. En fin, estaba muy entusiasmada… Sin embargo, rápido llegó mi desencanto.

No es que me haya costado leerla. En realidad, es bastante sencilla, ya que mi versión está en prosa y no en verso. Es más bien que los temas no son para mí.

Me gustó la parte de los dioses, su carácter egocéntrico y sus venganzas absurdas que llevan a dos pueblos a la guerra. Aprecié la parte política detrás de la guerra, pero el resto me aburrió bastante. Las escenas de batallas no me interesan y los diálogos entre ellos para recordar por qué deben obedecer a los dioses me cansaron bastante, sobre todo cuando había historias familiares de por medio.

Me da mucha tristeza admitir que no me interesó un libro tan importante como este. Siempre decimos que, cuando se trata de un gran clásico que no amamos, es porque no supimos apreciarlo. Es una forma de defendernos. Cuesta admitir que, simplemente, no nos gusta. Porque cuando es un clásico, parece obligatorio que te guste, porque son buenos.

Y creo que La Ilíada me sirvió para eso: para decirme que no tengo que amar todos los clásicos simplemente porque todo el mundo lo hace, y que no me interesa leer todos los clásicos. Sin embargo, reconozco que leer un clásico ayuda a aumentar nuestra cultura general.

En fin, seguiré leyendo clásicos, pero los que me interesen, no solo porque "se deben leer".

Y mientras tanto, me quedaré como Penélope, esperando que Ulises regrese… o, más bien, esperando que algún día me interesen las guerras y aventuras (muy masculinas).

John Roddam Spencer Stanhope, Penelope, 1864 (https://commons.wikimedia.org/wiki/File:John_Roddam_Spencer_Stanhope_Penelope.jpg)
 

Nos seguimos leyendo. 

PS. Pequeña colección de libros que hicimos durante esta etapa de la Odisea.


Yo terminé leyendo L’Odyssée de Pénélope, sin importar que todavía no hubiera leído la Odisea de Homero. Consideré que la película me bastaba para entender la historia (gulp), y la verdad es que sí, me bastó. El problema es que tampoco me gustó mucho… En definitiva, creo que no es un tema para mí.

Irene terminó Ulysse et le Cyclope, hojeó Le Kididoc de la Mythologie y avanzó bastante con Ulysse, le grand voyage. Por ahora está detenida en Circe, pero ha aprendido un montón de cosas. Además, escucha L’Odyssée de Pénélope en su boîte à histoires.

Ha aprendido tanto que, de repente, sale con reflexiones como ponerse una camiseta de búhos y pensar que es Atenea, hablar del tissu de Pénélope como si supiera perfectamente de qué se trata, o escuchar a dos niños hablar del Tonnerre de Zeus y asumir que están hablando de la guerra de Troya, y no de una atracción del Parc Astérix en París.

Ojalá Irene tenga mejor suerte con sus libros. Por lo pronto, creo que están cumpliendo su cometido.

Ahora si, nos seguimos leyendo.